martes, 29 de noviembre de 2011
Recuérdame
Soñaba con alcanzar la luna,
abrazar cada noche con dulzura,
huir de dolor atormentado,
de sueños nunca alcanzados.
Soñaba besar,
flor como cristal,
libre como la mar
y hacerle vivir
hacerle sentir
como nunca sin igual.
De tierno abrazo
mundo sin cuidado
cuando el tiempo se ha parado
Palabras inimaginadas,
corazones acelerados,
en cada mirada,
espíritus rasgados
De sentimientos en entrañas,
de cariño encontrado.
¿Será este mi fin anhelado?
Camino entre noche y día,
cogiendo tu mano,
en tu oído susurrando.
Siempre tendrás mi corazón amado.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Sueños
Como fuego en mis venas recordándome en él.
Quienes fuimos y nunca seremos.
Olvidados en estos tiempos.
Pero nunca olvidando quienes soñaremos.
En aquel rincón bajo la piel,
miles de recuerdos
y parte de su alma a hiel.
Oculta al mundo y a su mismo ser.
De viejos sueños y recuerdos.
Sabiendo que siempre uno mismo serán en sus anhelos
De deseos en uno volver a ser,
nuestro destino maldito,
de nuestro reencuentro fortuito
Siendo esa mitad de mi,
enterrada en lo más profundo.
Yaciendo en el Hades
recorriendo el mundo,
de un Dios a un errante vagabundo.
Por tiempo sangre maldita,
de sino marcado,
entre lágrimas fue desvencijado,
arrancado de su pecho maldita vida.
Entre el fuego devorador,
halló su fin a tanto dolor,
en la noche de un grito desgarrador
de todo lo que una vez temió.
Y pasó el tiempo,
y en dos se convirtió.
De día caminó,
y el mundo recorrió
con él ,durmiendo en su corazón,
enterrado en lo más profundo de la imaginación.
Pero de noche eran uno,
más allá de toda contemplación.
Anhelos y deseos.
Era él.Señor de los sueños.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Recuerdos
Habían caído ya muchas lluvias.
Las nubes habían tomado todo el cielo, y una leve sombra empezó a tomar forma en cada callejón.
Aquella noche era fría, y las gotas seguían cayendo tímidamente por cada rincón de sus mejillas.
Aquella noche había dejado sentimientos y corazón en aquella habitación.Era solo su cuerpo, nada más.
Pero los juegos titiriteros hicieron que el destino fuera jocoso una vez más. Una voz que suena a su espalda. Y una inundación de sentimientos inesperados, de jubilo ante lo imposible. Una avalancha de tantos recuerdos,y tantos años al ver aquel rostro incrédulo.Todo aquello que se había enterrado con el tiempo, volvía a salir a la luz.
Confesiones secretas de media noche.
Entre hidromiel y sombras. Risas inesperadas.Abrazos nunca olvidados.Olores dulces y nunca amargos.
Y todo era como un sueño, un juego más del sino.
Aunque el impulso le llamaba, el corazón y su mente le frenaban. No quería hacer algo de lo que arrepentirse, algo que convirtiera aquel momento de locura en una coyuntura. No quería hacer sufrir. Sabía que lo que ansiaba bajo aquel cielo anegado de lágrimas de agua, no podía tenerlo.
Mucho más que abrazos eternos, mucho más que prometas de un volver a vernos.
A pasado tanto tiempo. Que busco un sino y mi propósito. Quizás de cuidarte. Quizás de abrazarte. Quizás de arrebatarte una sonrisa. Hacerte feliz. Tiempo lo dirá. Yo seguiré ahí.Rey de los sueños.
Las nubes habían tomado todo el cielo, y una leve sombra empezó a tomar forma en cada callejón.
Aquella noche era fría, y las gotas seguían cayendo tímidamente por cada rincón de sus mejillas.
Aquella noche había dejado sentimientos y corazón en aquella habitación.Era solo su cuerpo, nada más.
Pero los juegos titiriteros hicieron que el destino fuera jocoso una vez más. Una voz que suena a su espalda. Y una inundación de sentimientos inesperados, de jubilo ante lo imposible. Una avalancha de tantos recuerdos,y tantos años al ver aquel rostro incrédulo.Todo aquello que se había enterrado con el tiempo, volvía a salir a la luz.
Confesiones secretas de media noche.
Entre hidromiel y sombras. Risas inesperadas.Abrazos nunca olvidados.Olores dulces y nunca amargos.
Y todo era como un sueño, un juego más del sino.
Aunque el impulso le llamaba, el corazón y su mente le frenaban. No quería hacer algo de lo que arrepentirse, algo que convirtiera aquel momento de locura en una coyuntura. No quería hacer sufrir. Sabía que lo que ansiaba bajo aquel cielo anegado de lágrimas de agua, no podía tenerlo.
Mucho más que abrazos eternos, mucho más que prometas de un volver a vernos.
A pasado tanto tiempo. Que busco un sino y mi propósito. Quizás de cuidarte. Quizás de abrazarte. Quizás de arrebatarte una sonrisa. Hacerte feliz. Tiempo lo dirá. Yo seguiré ahí.Rey de los sueños.
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